Hablo por mi diferencia: el fulminante manifiesto de Pedro Lemebel

[Artículo por: Jesús Lévano]

1986. Pedro Lemebel es un escritor de cuentos que lleva unos años de ingresar al mundo literario, ha conocido en talleres a escritoras ligadas con el movimiento feminista y de izquierda como Diamela Eltit, Nelly Richard y Pía Barrios, y siente una afinidad con los movimientos contra dictadura de Chile. Sin embargo, muchos de estos grupos no aceptan la presencia de Lemebel por el prejuicio absurdo de su homosexualidad.

Estos eventos, más allá de alejar a Lemebel de una lucha política —que sería esencial en su obra— ayudarían a construir un discurso donde desde su voz de exiliado de la sociedad, mostraría una propuesta donde la provocación y el performance serían las herramientas de partida para expresarse.

Es así como —a modo de respuesta a estos circuitos políticos— Pedro Lemebel escribe el manifiesto Hablo por mi diferencia, un extenso poema—crónica donde describe su posición política, el rechazo homosexual de la época y su deseo de la esperanza.

Este manifiesto sería mostrado por primera vez en público en la Estación Mapocho, durante una reunión de grupos de izquierda. Allí, Pedro Lemebel irrumpió con zapatos de tacón y con el símbolo de la hoz y el martillo en la parte izquierda de su cara, detenido mientras una grabación de su voz recitaba el manifiesto.

¿Quieres comprar el libro Loco afán: crónicas de sidario, donde aparece el manifiesto del que hablamos en este artículo? ►Puedes comprarlo haciendo click AQUÍ (envíos a todo el mundo).

Más tarde las acciones de Lemebel serían más recurrentes al formar el dúo Las yeguas del apocalipsis, junto a Francisco Casas, irrumpiendo en eventos de arte y literarios realizando acciones como la interpretación de ambos de Frida Kalho, bailar cueca sobre vidrios, entre otras performances que reclamaban la memoria del país y los derechos humanos.

Mientras tanto, su manifiesto Hablo por mi diferencia sería incluído en diversas antologías y libros de crónicas de Lemebel, siendo probablemente el texto más distribuído y citado del autor.

Podría interesarte►De antología: 5 poemas de Roberto Bolaño

Pedro lemebel en el Festival Stonewall en Nueva York, 1994. Foto: Gabriela Jara.

 

Manifiesto (Hablo por mi diferencia)

No soy Pasolini pidiendo explicaciones
No soy Ginsberg expulsado de Cuba
No soy un marica disfrazado de poeta
No necesito disfraz
Aquí está mi cara
Hablo por mi diferencia
Defiendo lo que soy
Y no soy tan raro
Me apesta la injusticia
Y sospecho de esta cueca democrática
Pero no me hable del proletariado
Porque ser pobre y maricón es peor
Hay que ser ácido para soportarlo
Es darle un rodeo a los machitos de la esquina
Es un padre que te odia
Porque al hijo se le dobla la patita
Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro
Envejecidas de limpieza
Acunándote de enfermo
Por malas costumbres
Por mala suerte
Como la dictadura
Peor que la dictadura
Porque la dictadura pasa
Y viene la democracia
Y detrasito el socialismo
¿Y entonces?
¿Qué harán con nosotros compañero?
¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos
con destino a un sidario cubano?
Nos meterán en algún tren de ninguna parte
Como en el barco del general Ibáñez
Donde aprendimos a nadar
Pero ninguno llegó a la costa
Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas
Por eso las casas de caramba
Le brindaron una lágrima negra
A los colizas comidos por las jaibas
Ese año que la Comisión de Derechos Humanos
no recuerda
Por eso compañero le pregunto
¿Existe aún el tren siberiano
de la propaganda reaccionaria?
Ese tren que pasa por sus pupilas
Cuando mi voz se pone demasiado dulce
¿Y usted?
¿Qué hará con ese recuerdo de niños
Pajeándonos y otras cosas
En las vacaciones de Cartagena?
¿El futuro será en blanco y negro?
¿El tiempo en noche y día laboral
sin ambigüedades?
¿No habrá un maricón en alguna esquina
desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?
¿Van a dejarnos bordar de pájaros
las banderas de la patria libre?
El fusil se lo dejo a usted
Que tiene la sangre fría
Y no es miedo
El miedo se me fue pasando
De atajar cuchillos
En los sótanos sexuales donde anduve
Y no se sienta agredido
Si le hablo de estas cosas
Y le miro el bulto
No soy hipócrita
¿Acaso las tetas de una mujer
no lo hacen bajar la vista?
¿No cree usted
que solos en la sierra
algo se nos iba a ocurrir?
Aunque después me odie
Por corromper su moral revolucionaria
¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?
Y no hablo de meterlo y sacarlo
Y sacarlo y meterlo solamente
Hablo de ternura compañero
Usted no sabe
Cómo cuesta encontrar el amor
En estas condiciones
Usted no sabe
Qué es cargar con esta lepra
La gente guarda las distancias
La gente comprende y dice:
Es marica pero escribe bien
Es marica pero es buen amigo
Súper-buena-onda
Yo no soy buena onda
Yo acepto al mundo
Sin pedirle esa buena onda
Pero igual se ríen
Tengo cicatrices de risas en la espalda
Usted cree que pienso con el poto
Y que al primer parrillazo de la CNI
Lo iba a soltar todo
No sabe que la hombría
Nunca la aprendí en los cuarteles
Mi hombría me la enseñó la noche
Detrás de un poste
Esa hombría de la que usted se jacta
Se la metieron en el regimiento
Un milico asesino
De esos que aún están en el poder
Mi hombría no la recibí del partido
Porque me rechazaron con risitas
Muchas veces
Mi hombría la aprendí participando
En la dura de esos años
Y se rieron de mi voz amariconada
Gritando: Y va a caer, y va a caer
Y aunque usted grita como hombre
No ha conseguido que se vaya
Mi hombría fue la mordaza
No fue ir al estadio
Y agarrarme a combos por el Colo Colo
El fútbol es otra homosexualidad tapada
Como el box, la política y el vino
Mi hombría fue morderme las burlas
Comer rabia para no matar a todo el mundo
Mi hombría es aceptarme diferente
Ser cobarde es mucho más duro
Yo no pongo la otra mejilla
Pongo el culo compañero
Y ésa es mi venganza
Mi hombría espera paciente
Que los machos se hagan viejos
Porque a esta altura del partido
La izquierda tranza su culo lacio
En el parlamento
Mi hombría fue difícil
Por eso a este tren no me subo
Sin saber dónde va
Yo no voy a cambiar por el marxismo
Que me rechazó tantas veces
No necesito cambiar
Soy más subversivo que usted
No voy a cambiar solamente
Porque los pobres y los ricos
A otro perro con ese hueso
Tampoco porque el capitalismo es injusto
En Nueva York los maricas se besan en la calle
Pero esa parte se la dejo a usted
Que tanto le interesa
Que la revolución no se pudra del todo
A usted le doy este mensaje
Y no es por mí
Yo estoy viejo
Y su utopía es para las generaciones futuras
Hay tantos niños que van a nacer
Con una alita rota
Y yo quiero que vuelen compañero
Que su revolución
Les dé un pedazo de cielo rojo
Para que puedan volar.

 

¿Quieres comprar el libro Loco afán: crónicas de sidario, donde aparece el manifiesto del que hablamos en este artículo? ►Puedes comprarlo haciendo click AQUÍ (envíos a todo el mundo).

Pedro Lemebel y Francisco Casas. Foto de Mario Vivado.

Pedro Segundo Mardones Lemebel (Santiago, Chile, 21 de noviembre de 1952 — 23 de enero de 2015) escritor, cronista y artista plástico chileno.

Ha escrito La esquina es mi corazón, Loco afán: crónicas de sidario, De perlas y cicatrices, Tengo miedo torero, Zanjón de la Aguada, Adiós mariquita linda, Háblame de amores, Mi amiga Gladys, entre otros.

Desde 1987 hasta 1997, Pedro lemebel y Francisco Casas conformaron el dúo Las yeguas del apocalipsis, un colectivo que realizaba performances e intervenciones en lanzamientos de libros y exposiciones de arte, realizando acciones provocadoras como irrumpir en el Premio Pablo Neruda entregado a Raúl Zurita, ofreciéndole una corona de espinas que no fue aceptada; o interviniendo también en un encuentro de intelectuales, subiendo al escenario con tacones y plumas y con un lienzo que decía: Homosexuales por el cambio, una ceremonia donde se encontraban los futuros presidentes de Chile Patricio Aylwin y Ricardo Lagos, a quien Francisco Casa besó en la boca.

Sobre la relación entre Las yeguas del apocalipsis y su paso del cuento —que era lo que empezó escribiendo Lemebel— a la crónica, comentaría:

Quizás esa primera experimentación con la plástica, la acción de arte… fue decisiva en la mudanza del cuento a la crónica. Es posible que esa exposición corporal en un marco religioso fuera evaporando la receta genérica del cuento… el intemporal cuento se hizo urgencia crónica.

Entre sus premios más importantes se encuentran la Beca Guggenheim 1999, Premio Anna Seghers 2006, Premio José Donoso 2013 y su nominación al Premio Nacional de Literatura de Chile 2014.

Luego de varias semanas internado en la Fundación Arturo López Pérez de Providencia, por un cáncer de laringe que padecía desde el 2011, Pedro Lemebel falleció un viernes 23 de enero de 2015.

Lee también►La divina revelación: 10 poemas de Héctor Hernández Montecinos

 

Comparte tu opinión, te responderemos 😍

(A Pedro Lemebel)
Adiós Selva Moreno…..adiós grácil pluma…..desde este lado de la existencia te envío el Premio Nacional de Literatura que te ganaste día a día….se te quedó en la mesita de noche…..siempre fue tuyo….¡loca olvidadiza!…..
Por eso te fuiste bajo el signo de Acuario….porque su elemento es aire y no agua como creen los profanos…el agua la llevabas en el escorpión….
Las del apocalipsis…¡ésas!…las más yeguas por fin coronan el abrazo de bienvenida que te faltaba….viajaste sin que tus suelas emitieran sonido alguno, con un estruendo que se oyó hasta las páginas de mi colección…..
Desde el respeto y la libertad, dejo nuevamente en tus fecundas manos las lavandas que te hicieron seguirme por los pasillos cuando el edificio de esa telefónica fue de Alfredo Jaar y ambas lo disfrutamos…..
Adiós Selva Moreno, benditos tus turbantes que confabularon con tu saltarina mente.
No te lleves el miedo torero ni los latigazos que te dieron en el lomo las lenguas fétidas del vecindario…..llévate sólo las lavandas que te regalé….eran robadas de la mano del sufrimiento republicano y regadas con aguas extranjeras en la italiana rotonda santiaguina, esa que divide “de ahí p’arriba y de ahí p’abajo”
Gracias por disfrutarte…¡hubieras avisado que era por tan poquitos días pos niña!…al fin y al cabo los 62 te los borrabas con una sola pasada de delineador….
¡Cómo estará la Gladys agarrándose de tu gancho pa’ puro hacerse famosa!
Salúdame a tu Loba Lámar que dejó pasarse pa’ este lado su lágrima negra de lamé…..