Tarde de mayo; de Richard Eberhart

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Tarde de mayo

Mucho después de nuestra partida
alguien en un momento de significativo éxtasis
al ver a un niño junto a una fuente,
cuidado por un anciano en un jardín,
pensará que el pasado es el futuro
y el presente es ambos.

Vivimos en la imaginación del momento
cuando en un armonioso instante comprendemos
que los sueños sutiles son realidad.
Un niño jugando junto a una fuente, distraído,
un anciano cuidándolo, estudioso en un jardín,
Participan de la inmortalidad.

Soy el padre de mi padre,
algún hechizado hombre del siglo doce;
soy el inquisidor de Sócrates en el ágora,
soy un niño bailando en el prado visto por Blake,
soy todos aquellos para quienes un momento ha significado
un hechizo de éxtasis y un don de la gracia.

El niño se aleja del agua ondeante,
el hombre con sus visiones va en busca de café,
el increíble brío de la tarde primaveral
tarda pero se marcha; el cortés saludo del estático
momento de felicidad y armonía es dado.
El hado sobrevive al destello. El reconocimiento fue nuestro.


Richard Eberhart.
Collected poems (1930—1976), 1976.

Gracias por leer Tarde de Mayo. Tarde de Mayo es un poema de Richard Eberhart. Comparte si te gusta con amigos y amigas.

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