No hay olvido (1935); de Pablo Neruda

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on pocket
Share on email
Share on tumblr
Share on telegram
Share on pinterest
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on tumblr
Share on pinterest

No hay olvido (sonata)

Si me preguntáis en dónde he estado
debo decir «Sucede».
Debo de hablar del suelo que oscurecen las piedras,
del río que durando se destruye:
no sé sino las cosas que los pájaros pierden,
el mar dejado atrás, o mi hermana llorando.
Por qué tantas regiones, por qué un día
se junta con un día? Por qué una negra noche
se acumula en la boca? Por qué muertos?

Si me preguntáis de dónde vengo, tengo que conversar con cosas rotas,
con utensilios demasiado amargos,
con grandes bestias a menudo podridas
y con mi acongojado corazón.

No son recuerdos los que se han cruzado
ni es la paloma amarillenta que duerme en el olvido,
sino caras con lágrimas,
dedos en la garganta,
y lo que se desploma de las hojas:
la oscuridad de un día transcurrido,
de un día alimentado con nuestra triste sangre.

He aquí violetas, golondrinas,
todo cuanto nos gusta y aparece
en las dulces tarjetas de larga cola
por donde se pasean el tiempo y la dulzura.

Pero no penetremos más allá de esos dientes,
no mordamos las cáscaras que el silencio acumula,
porque no sé qué contestar:
hay tantos muertos,
y tantos malecones que el sol rojo partía,
y tantas cabezas que golpean los buques,
y tantas manos que han encerrado besos,
y tantas cosas que quiero olvidar.


Pablo Neruda.
Residencia en la tierra, 1935.

Gracias por leer el poema No hay olvido de Pablo Neruda. El poema No hay olvido se encuentra en su libro Residencia en la tierra.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on pocket
Share on email
Share on tumblr
Share on telegram
Share on pinterest
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on tumblr
Share on pinterest