Ariel (1965); de Sylvia Plath

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Ariel

Estasis en la oscuridad
Luego el chorro azul y sin sustancia
Del tolmo y de las lejanías.

Leona de Dios,
¡Como nos vamos uniendo,
Eje de talones y rodillas!…El surco

Se abre y pasa, hermano del
Arco marrón
Del cuello que no alcanzo a atrapar.

Bayas con ojos
De raza negra
Arrojan oscuros anzuelos…

Negras y dulces bocanadas de sangre,
Sombras.
Algo distinto

Me transporta por los aires…
Muslos, cabello;
Escamas que se desprenden de mis talones.

Blancas
Godiva, me despojo
De manos muertas y muertos aprietos.

Y ahora
Me hago espuma de trigo, centelleo de mares.
El grito del niño

Se funde en la pared.
Y yo
soy la flecha,

El rocío que vuela
Suicida, unido al impulso
Que conduce al ojo

Rojo: al caldero de la mañana.


Sylvia Plath.
Ariel, 1965.
Traducción: Ramón Buenaventura.

Gracias por leer este poema Ariel de Sylvia Plath. Comparte si te gusta.

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