Titus Andrónicus: Extractos de una sangrienta obra de Shakespeare

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (2 votos | promedio: 5,00 )
Loading...

Titus Andronicus (o Tito Andrónico) es una obra de teatro del escritor inglés William Shakespeare. La obra trata sin lugar a dudas sobre la venganza, revelando más que en ninguna otra obra de Shakespeare imágenes de horror extremo, asesinatos, mutilaciones y hasta antropofagia.

La obra se inicia con la llegada victoriosa a Roma del General Tito y se desarrolla  en todas las desgracias que le van a acontecer, todo producto de la venganza de Tamora (madre de Alarbo, prisionero a quien Tito sacrificó celebrando su victoria en la guerra) quien en un inicio fuera prisionera pero después Emperatriz, por lo que aprovechará su nuevo cargo para emplear su venganza. Tito sufrirá grandes desgracias como muertes de familiares, humillación y traición. Aunque Tito finalmente cobrará venganza pero de una de las maneras más crueles.

Titus Andronicus ha sido también llevada al cine, con el mismo nombre, con un realismo perfecto y con actuaciones, escenarios, vestuario y demás elementos geniales y acordes con la época en la que vivimos.

Podría Interesarte ►El viejo y el mar: Fragmentos de un inolvidable libro de Ernest Hemingway

Poster de Tytus Andrónycus, por Tomasz Boguslawski

Poster de Tytus Andrónycus, por Tomasz Boguslawski

Escena II

Roma. Casa de TITO. Entran danzando TAMORA, DEMETRIO y QUIRÓN, disfrazados de Venganza, Crimen y Violación, respectivamente. Llaman a la puerta de la casa de Tito.

TITO

(Saliendo.) ¿Quién interrumpe mis meditaciones? ¿Es un truco para hacerme abrir la puerta, de modo que se esfumen mis maquinaciones? Os engañáis, pues tengo intención de realizarlas.

TAMORA

Tito, he venido a hablarte.

TITO

No, ni una palabra. ¿Cómo voy a dar aire a mi conversación si me falta una mano para hacer los ademanes apropiados? Tienes ventaja sobre mí. Así que retírate.

TAMORA

Si me conocieras, querrías hablarme.

TITO

Te conozco bien, no estoy loco. Eres nuestra orgullosa emperatriz, la prepotente Tamora. ¿Vienes a pedirme la otra mano?

TAMORA

Has de saber, hombre amargado, que no soy Tamora. Ella es tu enemiga, y yo soy tu amiga. Soy la Venganza, enviada desde los confines infernales, para ejecutar horribles castigos sobre tus enemigos. Baja y dame la bienvenida a este mundo.

TITO

¿Eres tú la Venganza? ¿Te han enviado para torturar a mis enemigos? ¿Y quiénes son ésos que están a tu lado?

TAMORA

Son mis ministros y me acompañan.

TITO

¿Son tus ministros? ¿Y cómo se llaman?

TAMORA

Violación y Crimen. Llevan estos nombres porque castigan a quienes son culpables de esos mismos delitos.

TITO

¡Por Júpiter! ¡Cómo se parecen a los hijos de la emperatriz! ¡Y tú a la emperatriz! Mas nosotros, los simples humanos, tenemos torpes y necios ojos que nos engañan. ¡Ah, dulce Venganza! Ahora voy contigo. (Baja.)

TAMORA

(Aparte.) ¡Su cerebro enfermo me toma firmemente por la Venganza! Ahí viene. Representad bien vuestro papel.

TITO

¡Sé bienvenida, poderosa Venganza, a mi casa desolada! Violación y Crimen, sed bienvenidos. ¡Cómo os parecéis a la emperatriz y a sus hijos! Formáis un buen trío. Sólo os falta un moro. ¿Es que en el Infierno no había un demonio como ése? La emperatriz jamás se mueve sin llevar un moro en su compañía. Si queréis representar fielmente a nuestra reina, sería conveniente que llevarais un demonio que se le parezca. Pero, como quiera que sea, sed bienvenidos. ¿Qué debemos hacer?

TAMORA

¿Qué deseas que hagamos, Andrónico?

DEMETRIO

Muéstrame un criminal. Yo me ocuparé de él.

QUIRÓN

Muéstrame un malvado que haya cometido una violación. Yo he sido enviado aquí para vengarme de él.

TAMORA

Muéstrame mil que te hayan hecho mal, y yo te vengaré de todos.

TITO

(A DEMETRIO.) Mira a tu alrededor, en las corrompidas calles de Roma; y cuando encuentres un hombre que sea igual que tú, mi querido crimen, apuñálalo: es un asesino. (A QUIRÓN.) Ve tu con él, y cuando, por casualidad, encuentres a un hombre que sea igual que tú, mi querida Violación, apuñálalo: es un violador. (A TAMORA.) Ve tú con ellos: Hay en palacio una emperatriz servida por un moro; podrás reconocerla fácilmente pues se te parece de arriba a abajo. Te ruego que les hagas sufrir una muerte violenta, que violentos han sido contra mí y los míos.

TAMORA

Así lo haremos. Ahora escucha: Lucio, tu valeroso hijo, marcha sobre Roma con un ejército de bárbaros belicosos. Invítale a venir a un banquete a tu casa; y cuando esté aquí, yo traeré a la emperatriz, a sus hijos y al propio emperador; todos se arrodillarán, se pondrán a tu merced y podrás saciar en ellos tu sed de sangre. ¿Qué respondes, Andrónico?

TITO

¡Marco, hermano! ¡Es el triste Tito quien te llama! (Entra MARCO.) Ve, querido Marco, en busca de mi hijo Lucio. Dile que acuda a verme, y comunícale que el emperador y la emperatriz vienen a una solemne cena en casa, y que él ha de compartirla con ellos. Que haga lo que le digo, si estima la gastada vida de su padre.

MARCO

Eso haré, y pronto estaré de vuelta. (Sale.)

TAMORA

Voy a ocuparme de tus asuntos, y me llevo a mis ministros conmigo.

TITO

No, no; que Crimen y Violación se queden; o, si no, diré a mi hermano que dé la vuelta y no habrá más venganza que la de Lucio.

TAMORA

(Aparte.) Quedaos con él, mientras voy a informar al emperador del modo como he maquinado nuestra estratagema. Seguidle la corriente, halagadle y permaneced con él hasta que yo vuelva.

TITO

(Aparte.) Los conozco a todos, aunque me suponen loco. Yo atraparé en su propia trampa a este par dé perros del Infierno y a su pérfida madre.

DEMETRIO

Señora, partid cuando queráis. Aquí os esperamos.

TAMORA

Adiós, Andrónico. La Venganza va a urdir el plan para machacar a tus enemigos. (Sale.)

TITO

Sé que lo harás. Adiós, dulce Venganza.

QUIRÓN

Dinos, señor, ¿en qué piensas emplearnos?

TITO

Tengo trabajo de sobra para vosotros. ¡Publio, Lucio, Valentino, venid pronto!

Entran PUBLIO y otros.

PUBLIO

¿Qué deseas?

TITO

¿Conoces a estos dos?

PUBLIO

Los hijos de la emperatriz, creo: Quirón y Demetrio.

TITO

¡Anda ya, Publio! ¡Anda ya! Tú te engañas. Uno es el Crimen, y Violación es el nombre del otro. Así que echadles mano y atadlos. ¡Cuántas veces he deseado este instante y, por fin, lo encuentro! ¡Sujetadlos bien y cerradles la boca si quieren gritar! (Sale.)

QUIRÓN

¡Atrás! ¡Somos los hijos de la emperatriz!

PUBLIO

¡Por eso lo hacemos! ¡Cerradles la boca! ¡Que no digan una palabra! ¡Atadlos bien fuerte! Vuelve a entrar TITO, con LAVINIA; ella lleva un caldero, y él un cuchillo.

TITO

¡Ven, ven, Lavinia! ¡Mira, tus enemigos están atados! ¡Quirón! ¡Demetrio! He aquí la fuente pura que manchasteis de fango. Vosotros matasteis a su esposo, y por esta vil acción sus hermanos fueron condenados a muerte y mi mano cortada fue objeto de burla. A ella le mutilasteis las manos y la lengua, y violasteis su castidad. ¡Oíd, miserables, cómo voy a martirizaros! Todavía me queda esta mano para cortaros la garganta; mientras, Lavinia sostendrá entre sus muñones el caldero que va a recibir vuestra sangre culpable. Ya sabéis que vuestra madre, que se llama a sí misma Venganza y me cree loco, vendrá a tomar parte en el banquete que he organizado. ¡Escuchad, malvados! Trituraré vuestros huesos hasta hacerlos harina y, con esto y vuestra sangre, haré pasta de hojaldre. A continuación, con la pasta, fabricaré empanadas de carne que rellenaré descarnando vuestras sucias cabezas. Y le pediré a esa ramera que tenéis por madre que pruebe mi receta. Que, como la tierra, se trague su propia progenie. Éste es el festín que le ofrezco. ¡Vamos, preparad los cuellos! ¡Ven, Lavinia, recibe su sangre! Vamos, ayudadme a preparar el banquete. Quiero que sea más atroz y sangriento que el festín de los Centauros. (Los degüella.) Llevadlos dentro. Yo seré el cocinero. Los tendré a punto para cuando llegue su madre. (Salen, llevándose los cadáveres.)

 

Escena III

El mismo lugar. Se ve una mesa puesta y a TITO, vestido de cocinero, colocando los platos y ultimando los preparativos del banquete. Entran SATURNINO, TAMORA, MARCO, LUCIO, PUBLIO, el joven LUCIO, LAVINIA (con velo), godos y romanos.

SATURNINO

(A Lucio.) ¡Cómo! ¿Tiene más de un sol el firmamento?

LUCIO

(A SATURNINO.) ¿De qué te sirve llamarte a ti mismo Sol?

MARCO

Emperador de Roma; sobrino; esto debe discutirse con calma. El banquete está dispuesto. Tito lo ha preparado cuidadosamente, por la paz, la amistad, la unión y el bien de Roma. Por favor, acercaos y tomad asiento. (Se sientan todos. Entra TITO.)

TITO

Soberano y señor, sed bienvenido. Bienvenida, respetable reina. Bienvenido, Lucio. Bienvenidos todos. Aunque el banquete sea sobrio, bastará para llenar el estómago. Dignaos comer.

SATURNINO

¿Por qué vas así vestido, Andrónico?

TITO

Para asegurarme de que todo esté en orden para agasajar a Vuestra Majestad y a la emperatriz.

TAMORA

Te estamos agradecidos, Andrónico.

TITO

Gran emperador, contestadme a esto: Según la leyenda, ¿hizo bien el fogoso Virginio en matar a su hija con su propia mano, porque había sido violada y deshonrada?

SATURNINO

Hizo bien, Andrónico.

TITO

¿Por qué razón, señor?

SATURNINO

Porque su hija no debía sobrevivir a su propia vergüenza y renovar sin cesar las tristezas de su padre.

TITO

Es una razón poderosa y convincente; un ejemplo, un precedente, un modelo para que yo, más desgraciado aún, haga lo mismo. ¡Muere, Lavinia, y tu vergüenza contigo! ¡Y con tu vergüenza muera también el dolor de tu padre! (Mata a LAVINIA.)

SATURNINO

¿Qué has hecho? ¡Bárbaro! ¡Cruel!

TITO

Dignaos comer. ¿No se dignan comer Vuestras Altezas?

TAMORA

¿Por qué has matado así a tu hija?

TITO

¡No he sido yo! Fueron Quirón y Demetrio. Ellos la violaron, ellos le cortaron la lengua; ellos, fueron ellos, sí, los que lo hicieron.

SATURNINO

¡Búscalos y tráelos aquí!

TITO

Aquí están, aquí están los dos, cocidos en las empanadas. Su madre se ha cebado comiendo la carne que ella misma engendró. Es cierto, es cierto. Testigo, la aguda punta de mi cuchillo. (Mata a TAMORA.)

El famoso Retrato Chandos, el retrato más verosímil que se tiene de William Shakespeare.

El famoso Retrato Chandos, el retrato más verosímil que se tiene de William Shakespeare.

William Shakespeare (Stratford on Avon, Reino Unido, 1564 – 1616) Dramaturgo y poeta inglés. Publicó innumerables obras en las que destacan las tragedias donde muestra un impresionante retrato de la condición humana, como Titus Andrónicus, Romeo y Julieta, Julio César ,Hamlet ,Troilo y Crésida , Otelo, El rey Lear, Macbeth, Antonio y Cleopatra, entre otros.

También publicó comedias, que fueron muy bien recibidas por el público de ese entonces, este género destaca Sueño de una noche de verano; donde el autor demuestra su dominio en la versificación que le permitía distinguir a los personajes solo por el modo de hablar, con  una naturalidad casi coloquial. Escribió también Los dos hidalgos de Verona, El mercader de Venecia, Las alegres comadres de Windsor , Pericles , Cimbelino, Cuento de invierno, La tempestad y  La fierecilla domada. William Shakespeare es considerado actualmente el mejor dramaturgo de todos los tiempos.

Lee también ►El Principito: Fragmentos del libro más querido de la historia

Deja un comentario aquí :)