Tres poemas de Yaxkin Melchy

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Yaxkin Melchy es uno de los poetas jóvenes mexicanos más reconocidos internacionalmente. Debido a su extensa producción poética, su labor editorial y su talento indiscutible.

Fundador de la Red de los Poetas Salvajes (David Meza, Gerardo Grande, Victor Ibarra, entre otros), grupo de poetas mexicanos que dio mucho que hablar gracias a su difusión en internet y a los eventos que mezclaban poesía y performances en las calles de México.

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Los poetas Yaxkin Melchy y David Meza

Los poetas Yaxkin Melchy y David Meza

(                         )

al Principito

En este muro que es la primavera abriendo los pétalos de las palabras
en este muro que ayer era un desierto en blanco porque no podía leer
ni maravillas ni pérdidas o las terribles derrotas de donde vine por la noche
En este muro que es el mar o que se ha convertido en un mar de candelas
pequeñas encendidas grandes cirios que resplandecen como estrellas
en esta catedral que podría también llamarse el universo o los ojos cerrados del asunto
Es este muro desde el cual te miro escribir y decir que renuncias a la poesía
y las flores de las palabras siguen brotando siguen abriéndose como quemando
cada minuto de silencio como si cada minuto muerto en realidad quemara
y me dices gritas hacia las paredes —que si la encuentro… no la veo y no la quiero—
y por debajo de nosotros Gonzalo Rojas sigue cantando aunque ya no lo escuches
y Enrique Verástegui sigue cantando y Mario Santiago raya su cuaderno con citas
del Dante, y no es terrible te digo porque tus pulmones y los pulmones de la poesía
comparten la misma vida y ambos morirán contigo aunque nunca la escuches
mientras duermas algo brillará tan grande tan desorbitado tan demente que será
la alegría Y no es terrible los zapatos están sucios el cuarto está sucio la familia está sucia Esta calle huele a orines Esta música de Vivaldi es féretro de un niño que no ha encontrado los jardines sino las zanjas llenas de mierda Y sigue floreciendo cada pensamiento y cada palabra que quiso ser un poema en donde vivirían caballeros
dragones gatos amantes del sol palabras acuáticas como medusas inestables remolinos de furia y hojas de papel tan delicado que no te atreves a tomar entre los dedos y me dices —Los verdaderos poetas no han escrito, escribieron algo pero entonces vino el mar— y no sabemos si vino el mar por ellos o por esas palabras o si ellos eran las palabras que nadie volverá a leer pero volverán a escribirse millones de veces en los años venideros
y escuchamos un alfa y un final porque ya no se puede escribir; este libro suena más como a una flauta que como a una
novela o a un relato o a un libro de poesía; suena más como que alguien en otro planeta ya no escribe y canta pero aún no
se escucha cantando
y nosotros que escuchamos su eco podemos sentirlo como si fuera alguna palabra resonando en nuestras cabezas una palabra con puertas con ojos con dedos cubiertos de uñas afiladas que comienza a romper nuestras cabezas como una nuez que se quiebra
He olvidado la música y he olvidado el espanto que me causa el silencio ahora sé que no existen los espacios en blanco Y miles de palabras siguen creciendo en la arena
La Catedral no está vacía el universo no es vacío Es tan solo el reverso de una situación llena tan llena que no aparenta nada, entonces pareciera el triunfo del olvido o la muerte y con ello el olvido de todos nuestros poemas y la muerte de nuestra conversación Como la elegancia que se pierde cuando la lejanía borra la estela de un cometa de un barco o de una nube Pero no hay nada que congelar los poetas están en derecho de olvidar sus poemas de olvidar sus libros de olvidar su nombre y demás circunstancias Así todos los poemas se llamarían los poemas perdidos todas las montañas las montañas perdidas todos los mares los mares perdidos Y esta conversación podría escribirla otra vez para dedicársela al pasado o para que me la dediques en el futuro Dejaré de escribir me dices y te vas por donde salen los niños Para este muro llegarán las estaciones y se alejará Un día volverás a saber que hay flores por todas las estrellas del universo

 

Lodazal

eres un muchacho tan triste que yo no me atrevo a leer mi nombre después de este poema
ni a leer los títulos que se despeñan de mi memoria y caen como cabellos hechos jirones de plantas
eres un muchacho negramente triste como ahondando en las tinieblas del sol y de los continentes
Alejandro tú eres el mejor
el que mira entre sus pestañas los dedos de las nubes
y el rocío que desaparece como un ídolo de hielo
tú Alejandro el que descifra en las leyendas los caparazones y corazas
escarabajo negro que proviene de tu cuerpo
que nace de tu cuerpo
como el sol de sangre coagulada
como el sol de hielo
y como el sol de una respiración
agitada y loca
Alejandro, anuncio de los canarios
cuando van revueltos los amaneceres con los crepúsculos
cuando caen desde lo súbito los poetas
arrancándose las barbas
cuando bailan desde los travesaños más antiguos
como funámbulos
como soldados de plomo
descabezadas eras que no retornan sino retoñan
en tu cuerpo abigarrado y atravesado por troncos
Alejandro, la liana que hacen mis pupilas porque no pueden conocerte
sino invocando palabras que al salir de mi casa agonizan
Alejandro, como puedo hablar sobre ti si eres sobre la nada estrechando a la nada e invocando la nada
Alejandro, coma suelta del poema
Alejandro, permiso para morder
Alejandro, las escaleras que de súbito desaparecen convertidas en huesos
Alejandro, uña larga del inca, imperio eterno del desastre
Desde la estepa sigo escribiendo como sin parar
escribiendo de puntillas y de talones
de espalda a la noche y de comienzo a la noche
arriba y debajo del infierno
del cielo negro y del cielo helado
Alejandro, patada necia en los testículos del poder
Alejandro, casco roto y plato de porcelana china
Alejandro, el último niño que se vuelve Alejandro
una gota que sale del mar
y cae en las estepas
como un lobo marino
como un lobo en un desierto inmenso
cómo aúllas a la noche mientras la noche te cubre de pintura negra
y de una máscara roja
y de una máscara de amarillo neón
mientras la noche invoca a sus estrellas
hélices, movimiento
todo volverá a desaparecer
cuando aúlles el final de los tiempos
y Alejandro sea eco que viva en las cavernas
y Alejandro sean huesos vueltos caracolas
y Alejandro sean rodillas partidas como nueces
y Alejandro sean hojas de colores en plantas negras
y Alejandro sea tronco, leño y retoño en el último volcán de la Tierra

qué decir y qué no decir
cómo abrirse entre el misterio del abismo y el abismo del misterio
entre un coche bomba y otro coche bomba
entre locomotoras y piedras que echan chispas
entre la luna negra y la luna blanca
entre la vida sumergida y los ángeles

qué decir y qué no decir
cuando escucho al aullante Alejandro
que derriba un corazón de mil árboles
y luego aúlla aúlla aúlla
y vuela y gira y se destornilla de risa entre el trópico de capricornio y el trópico de cáncer
que orina con la crin suelta sobre un casquete de hielo deshaciéndose
como miles de cubos de energía
ciudades amuralladas que se agrietan
cuánto aullante sobrevive entre las calles de la noche!
estoy triste y no estoy triste
estoy rebelde
como un bólido renombro mis cuadernos
con tu nombre en letras jeroglíficas
que desconozco
no tengo sino un diálogo con un ejército de día
y un ejército de noche
poemas que son como aves del paraíso y aves del infierno
y entre ellas se comen
y entre ella naces tú
de un huevo tosco
cuyo desastre ha creado un hombre un pájaro un hambre de convertirse en vuelo

Alejandro, yo soy Yukio
Mishima
y te hablo desde la pasión conociendo la pasión
conociendo que este accidente
es sino una falla en el tiempo tectónico
y un terremoto
Alejandro fueron días maravillosos
fueros siglos maravillosos
y milenios y quizá millones de años

Alejandro, yo soy Yukio
Mishima
y te hablo de la nieve
que cae sobre tus pantalones
y sobre tu piel desnuda

Alejandro, estoy no esperando nada
no deseando nada
que no sea hacer mi propio cuerpo como una estrella café
como una flor violeta que irradia en alguna parte del cosmos
perdido como una balsa en que navegan una semilla y un reptil
un huevo y una araña

Alejandro, el aullido en el templo de los desiertos
Alejandro, anillo de costillas, corona de musgo, lodazal incansable,
esperanto del navegante , delicia de una estrella de frutas, invocación de los falsos ídolos, supervivencia de la negación, Yo soy Yukio Mishima escondido en el secreto
de mi amargura almendrada, desafiando al sol con cinco dedos, y tirando todo porvenir por la borda.

A.
El camino de los bosques

Soy el tiempo
estoy escribiendo este poema entre las cejas

*

había nubes
érase la vida
y así se resumían los puntos que había en mi cabeza

*

cinco dedos es fuerza para los espíritus

*

vendo flores
así puedo cortar las raíces de mis pensamientos

*

el camino de los bosques yaxkin melchy figura 1

el camino de los bosques yaxkin melchy figura 2

*

abre la mano
eres un cuerpo de tierra
un árbol y dos seres que vagan en el tiempo

el camino de los bosques yaxkin melchy figura 3

*

en ti todo sucede dentro de una caverna
llena de murciélagos y flores
arañas azules y peces que no han dejado de morderme

*

el amanecer el estupendo amanecer lleno de tinieblas
pensaré en los bosques sembraré de cabello mi rostro
voy al mar la patria de los ciclones y huracanes

– qué haces?
– estoy mirando el mar
– se ve algo?
– a momentos sí y a momentos sólo una oscuridad enorme
creo que el universo también debe ser como una larga playa llena de espuma
cada vez es más difícil explicarse si esto es el mar rompiendo sus olas
o los dedos de un dios con máscara
– qué ves?
un relámpago
una columna vertebral de medusas
mis ojos en una caja negra
me quiero arrancar la lengua y aventarla a las olas
– qué ves?
el mar
– qué ves?
tu corazón fuera de tu pecho
– qué ves?
tu piel de aceite en el metal
– qué ves?
lo que no canta y el poema no puede
– qué ves?
hoy vi las estrellas y me puse contento
– qué ves?
basura un concepto de nuestro siglo
– qué ves?
a ratos no veo más que una oscuridad inmensa
.
.
.
.
.
.
.
– y ahora?
molinos azules allá a lo lejos pero quizá ya me he quedado dormido
– qué ves?
las primeras casas
– qué ves?
a tres niños del vecindario
por la noche hacen poemas al amor
– qué ves?
son las 11:38 y una oscuridad inmensa
te tomo de la mano con peligro con emoción

 

vemos fantasmas en la carretera junto al mar

F.1.

estoy loco
porque nací en el fuego
pero yo era de aire

F.2.

soy la Luna verde cubriéndose de selvas
y que mañana será el Sol

J RAYA

*

la hoja del árbol es un triángulo
los niños ponen los árboles sobre la mesa
los recortan
estamos encuadernando un libro o un bosque

*

qué grande es la ciudad
dios
es una estrella de mar de luces
mi cuerpo es menos
no tan exorbitante
sólo un niño dislocado
descolocado
desubicado

F.3.

adentro de esta hoja
hay dos hojas

ábrela

F.4.

voy lejos
voy a morir
cuando muera el Sol verde

*

el sueño de las preguntas
es si hay estrellas sentadas
o todas están sostenidas
de puntitas por los ángeles

tú porque eres joven eres un girasol con dientes
filoso
me muerdes
de mi brazo salen luciérnagas y me cubro de luces
parezco una ciudad
una medusa
una bandera de neón
mi corazón late más
como un faro agujereado
quiero ir contigo
hacia donde los adolescentes tienen rostros en las piernas
al país de las mantarrayas incendiadas
a donde el cielo es una guerra marítima
quiero verte bailar
hasta que tenga tanto calor y me saque la piel
verde como de botellas rotas
tomarte de la mano
y quitarte la piel
serás agua de mar por todas partes
lloraré por días
cantando al dolor fantasma
y colocando estrellas
en la punta de la cabeza
de Los Ángeles

F.5.

el número cero es nuestra máscara
abrimos nuestra cabeza
nacer del 0 que es un caracol
alguien me llama desde el futuro: son los árboles
el cero es tú máscara

F.6.

mi casa de cartón
es el pasado del futuro

*

una mano azul
y una mano verde
en este poema

*

ojalá pueda convertirme
en la máscara del aire
que es la máscara de los números

F.7.

“una tarde en la vida de las estrellas”

F.8.

estoy bajo un sombrero
que es un cuerpo en el espacio

Nicole -1

*

también imaginas
que manadas corren
por la noche
¿en la carretera?
¿junto a la literatura?

F.9.

mira al viejo lámpara de mar
se convirtió en un tiburón

*

los cometas está hechos de fantasmas

 

F.10.

los fantasmas dicen palabras de tres metros

*

mi madre me mira desde el acantilado
y mi padre encima de la rueda de la fortuna
apuesta en un casino del cielo

cambiaré los árboles por billetes
y el corazón de la Tierra
por un corazón sembrado de cadáveres
que cantarán por la noche de los telescopios

y cuando llegue el primer hombre a la Luna
los árboles volarán espantados
y el Sol verde será el nido de los árboles

ese sol alumbra las hojas
que caen de tu pelo

dímelo por qué a veces lloro
y el hígado se me llena de arena?
y mis dientes dónde los dejé?
– están clavados mordiendo un satélite artificial –
soy k.y.
curso el tercero de secundaria
cada mes me arranco una uña
soy yo el futuro de mi escuela vacía
escribiendo el Sol verde
lleno de mariposas alienígenas

miro amanezco miro el atardecer amanezco

*

hoy tengo ganas de llorar
porque no fui a la escuela
y me estoy volviendo un arbusto solitario

*

extraño a Pelusa
mi conejo mecánico
y extraño a mi tortuga que nació en el equinoccio de la primavera de
1996

*

creo que estoy en varios tiempos
creo que el y.k. del futuro
está borrando
el k.y. del pasado
estoy en medio de ellos
en un cero total

vomito una baba cristalina
mi libro es una planta
sigo escribiendo medusas en las hojas

algunos poemarios se escriben durante un día de un universo
y otros se escriben en un solo día de varios universos

*

de aburrimiento dije
mi cuerpo será esa nube estancada
y no dirá nada hasta que caven un pozo
y el agua brote en el cielo de diamante

F.11.

Si tienes un amigo que toca el tambor

M MORALES

*

Nuevos Mundos Mundos Nuevos
todos esos que pasaron
dejaron una máscara de piel en mi cuarto
mi cuarto es rostros

*

pim pim pum pim pim pum pim pim pum
luces gritos sombras

*

cuaderno
si puedes sembrar humanidad en otro planeta
entonces
me gustaría que algún día viajaras en una nave espacial

*

un papelito para el espacio:

la iglesia de corales es el corazón

y quizá yo no sé donde exista
o si el mar es el universo
y el coral soy yo creciéndome

y quizá mi corazón exista más allá de todos los mares celestes
y quizá las galaxias cercanas son esqueletos
y quizá yo soy esqueleto
y mi corona de papel es un esqueleto
y mi camisa es un esqueleto

y mi familia que no se están moviendo también son esqueleto
y mi hermana es esqueleto
y mi madre es esqueleto

las estrellas pequeños peces de huesos
un partido de futbol entre los fantasmas

casi estoy muerto
pero sólo soy un niño en un bosque marino
y la iglesia de los corales es mi corazón.

Pilar Cañete, Mauricio Jimenez, Sergio Moissen, Ektorz EK Balam, Omar Jasso, Edgar Artaud y Gerardo Grande en la tumba del poeta Mario Santiago Papasquiaro. Foto de Edgar Hog.

Pilar Cañete, Mauricio Jimenez, Sergio Moissen, Ektorz EK Balam, Omar Jasso, Edgar Artaud y Gerardo Grande en la tumba del poeta Mario Santiago Papasquiaro. Foto de Edgar Hog.

Yaxkin Melchy Ramos (ciudad de México, 1985 – ) Poeta y Editor. Ha publicado un libro titulado: El Nuevo Mundo, reunido en: El Nuevo Mundo, Los poemas que vi por un telescopio (Premio Nacional de Poesía Joven, 2009), El Sol Verde, Los Planetas, El Cinturón de Kuiper, entre otros.

Ha participado en la revista Trifulca y como editor en 2.0.1.2 Editorial, editando libros como Splendor de Enrique Verástegui.

Además, fue el Fundador de la Red de los poetas salvajes, grupo poético mexicano que mostró autores importantes como David Meza, Gerardo Grande y muchos otros.

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Pedro Rodríguez dice:

Si nuestra sociedad es un caos total, será el verso cimiento de una estrofa escondida por su poema construido con el egoísmo de sólo metáforas apiladas…

miguel dice:

muy listo, pero el yoyo es el eterno problema, el yoísmo, el super yo…y creo que eso de repetir constantemente una frase es engañoso en el discurso poético, pues de ahi se agarra para romper las cuerdas y disque anunciar o denunciar….la verdad se me hace como el poeta ese gordito de queretaro un tal luis…trampa!!

Francisco Álvarez Quiñones dice:

Cada día más libre, más empático, más trascendental, vital, más profundo. Por supuesto que tuve la dicha y el honor de conocerlo en Jovel, en casa de Ámbar Past, cuando junto com Héctor Hernández Montesinos vino a visitarla, a conocernos. Como su nombre, que el destino le eligió, es un Joven gigante árbol Ceiba, de sus 9 raíces y 13 ramas rebeldes y esotéricas brotan continuamente dimensiones de las que surgen ávidas renovadas y nuevas generaciones de poetas. ¡Abrazos fraternos, cordiales y del alma de la poiesis, Yaxkin Melchy, al igual que para las galaxias de poetas que te rodean!