Tres poemas geniales de Eduardo Pucho

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Eduardo Pucho es uno de esos escritores latinoamericanos de los que escuchas (o vas a escuchar) luego de 100 o 200 años de su primer libro, o luego de 100 o 200 años de su muerte, o por un amigo o por alguna explosión nuclear o por algún asesinato en masa, etc.  Y no porque no haya querido publicar jamás o porque es un ser árido e inencontrable, sino por situaciones que nunca vas a llegar a comprender (nunca llegaremos a comprender). Y de pronto aparece. Aparece y es genial que lo hayas encontrado ahora, justo ahora, porque te revela una ciudad que no estaba llena de cosas vagas o de microorganismos adictos a la lectura = no me gusta escribir si puedo leer = llámame poeta porque doy talleres = mi generación no dice nada desde que murió shakespeare =  corazón de melón, corazón de divinidades tontas: nada. Eduardo Pucho es un escritor peruano perdido que debió llegar en el momento cuando todos lo necesitaban y debemos leerlo y visitarlo y aprovechar que todavía está vivo para darle las gracias por existir y por crear la conexion imaginaria con todo lo que en realidad existe. La poesía Existe.

Ensayo

Quieto estoy / en el aquí y en el ahora
pensando que debo terminar este ensayo
divagando estoy / entre un eco que viene y que va
y el sofá virtuoso de la calle
silencio en el tiempo / desorden natural
no había que plantearse la realidad en términos metódicos
el elogio del desorden es asuficiente
qué palabras hay entre el ‘ya fue y ya fuiste’
ella se peinaba y se volvía a despeinar
vaguedad consciente – diferencia alguna
caos de bolsillo – canción secreta
para mí era más fácil el ser / que el pensar / sin embargo
el animal estaba herido – crucigrama poético
té jazmín y viaje a ninguna parte
demasiado tarde para el golfo
buscando cosas inmateriales en cosas materiales
abstraído en el vacío conducente / qué puede reclamar un golfo
sumergido en abstracciones inocuas / a una golfa
sin lugar ni tiempo
yendo o viniendo de ninguna parte – sin ritual o tiempo
su vocación lo aleja inexorablemente de su destino
me dijo la doctora
‘padre, si tu vida es difícil te puedes ir a vivir en el papel
y personaje serás y en el libro habitarás’ me dijo mi hija
este hijo prodigo que vuelve a las fauces del sonido
sonido irracional de la palabra
quieta
lo poético que no llega
error de cálculo marcado por la costumbre
atrapado en el espacio interior ando
y me doy cuenta que no puedo escribir de ti
tu carro ya se fue
la bondad no da para comer
dejé la música por sordera
señor de la noche ya no soy
ni arrepentido de nada
ni culpable de algo
abnegado a veces quizá
veo tu foto, repaso tu llegada
drogas verbales
cuando te conocí cruzabas el aeropuerto de aquella zona de la
universidad / donde el educando abre sus alas a los psicotrópicos
había sido invitado a un recital, leí me miraste, luego al final
entraste al baño de hombres, me pediste mi correo, nos escribimos
y en similar ritual lo hiciste ‘N’ veces con cualquier poeta maldito
yo sólo era un poetastre por aquel entonces / hasta que gané eso
y me fuiste / a buscar, a ver
luego me fui a mochilear y un día apareciste en medio de la nada
sin nada, sólo una bolsita y tu risa
otra risa dividida en el humo y las cucharitas de dosis reservadas
ibas y venias
en honor a la verdad debo decir
que lo único que adoré de ti fue el estupendo perro que tenías
un original callejero / empachado del amanecer
errante consciente de su estado y gracia
un día lo mataron y ya no reíste tanto
tu carro ya se fue
el té jazmín reina en lo inoperante de mi soledad
amo este sofá que no tengo /
ceniza en cruz
amo este caos de bolsillo que habita en mí
demasiado tarde creo, ya se acaba la página no llego a ensayar
nada, supongo que eso será / el ya fuiste o el ya fue

mujer, duérmete.                                                Piter Pan.

***

aquí estoy luna
parado a la hora de la melodía del gato
mirando el cielo rascándose los zapatos
sobre este planeta sobre esta tierra
duermen los gentiles y despiertan los inexpertos hablantes
vestidos estamos deshonestamente mirando al cielo o nos
pintamos un cielo al cual acudir a verte
verte bailar en la noche abierta bocarriba desierta de
palabras / y llego a casa / a alguna casa
y repito la contemplación de hoy
la luna parece aparearse con el lado sur de la casa
de esta casa de alguna casa
salta por los postes / danza de arriba hacia abajo
entre el pentagrama de los cables de la calle
acordes llegan a mí / me acompañas luna en la melodía
solitaria e imagino cuantos como yo en el aquí y en el ahora
te miramos evitando el desfase vivencial en tus vocablos de
luna / canción de potenciales evocados
un gato cruza la calle vacía y te digo que ya no salgo del
personaje y guardas silencio
y te imagino en ella con sus palabritas de luna
luna en la laguna donde marchan los ancestros
alguna vez te regalamos y otras te compramos
y algunos te imaginaron en ella luna
que me acompañas ahora con tu silencio magistral
tendemos un hilo mágico parlante disidente y hablante
sacando tacitas de té sobre mantelito raído ella con sus
lentecitos oscuros que me dice si la quiero.
y yo no quiero más que a mis zapatos y a los gatos le
digo que te mire.
cielo en obras quiero perderme
echarme al olvido de tu luz  de luna.

 

Enajenación de la máscara

“Éste es un vano ejercicio de futilidad/ en la que no ha habido una sola mención del amor/ porque es imposible medirlo/ y sin medidas no puede haber ciencia”

durante un tiempo quise ser traductor

durante otro intérprete / con los años deduje que ninguna de esas
dos formas habitaría en mi camino / quizá una tercera: aprender
otra germanía / y aunque ello se aparecía improbable
ninguno de estos procesos me ha sido lógico y ninguno creo que
resuelto / porque yo era de un andar atropellado
y de gramática deductiva / de la pausa campestre pasaba
al silencio oblicuo / obligado a la certeza de lo errado
de una corpulenta carcajada pasar a un silencio pasmoso que caía
impertinente / de maciza mirada y dentro
llena la pereza por esa tristeza / atiborrado el vacío,
pidiendo oquedad / aficionado más a la ópera y a los panes en
forma de tortuga / ese era el impenitente frente a su espejo
que hacía varias voces y representaba personajes
perdido ya en alguna máscara de su máscara / engreído en su
enajenación / perdido por buscarse y en ese buscarse encontrarse
y en ese encontrarse odiarse y amarse y volverse a odiar
melosamente amado.

en cambio Ella era menuda / cabello negro ondeado al viento
sonrisa serena con dientes algo chuecos con cuerpo de tabla sin
nada atrás y caderas caídas / coronaban su tórax unas tetas
enormes y solventes a punto de reventar el pequeño brasier /
estas lácteas providencias miraban al este portentosas y
porcentualmente ajenas a su cuerpo. Pensaba yo que ella era como la
armónica / un instrumento pequeño y hermoso
brillante en la noche más hosca pasar de una melodía imperceptible
a un ronco blues y a un furioso acople
me miraba como diciéndome tradúceme por favor
intentaba aprender a tocarla pero tan sólo era
funesto aprendiz Y demás referencias criptográficas en algún
capítulo que perdí.

creaba desafinada melodía que encajaba en doblez psíquico
y no entendía su lenguaje / ella sólo necesitaba del aire
y de los espacios en blanco para pintar su casa
o de los elementos que ella convocaba.
creo que por eso cuando uno habla con ella
debe leer entre líneas su sonrisa e inducirse a la metáfora
porque con ella era del siempre jamás un mundo habitado en el
nunca y el quizá ella pernoctada y yo ya captado a las líneas del
sueño / es decir
adoctrinado en lo onírico
sin embargo si es el cuadro un tabaco y la soledad indescifrable
debemos quedarnos callados mirarla de tal forma que parezca que
todo lo entendemos que algo más aún sabemos / llegando a la gran
verdad
tampoco se separa lo que nunca se junta

luego de ello
El Dr. saca de su gaveta el boletín de mes Agosto 2010 de la
parroquia nuestra señora de la caridad, en Pueblo Libre y busca
en una de las secciones y lee así:
“aprovecha tu enfermedad para cambiar tu manera de vivir y,
descubrirás que ella, más allá del síntoma y el dolor, es una
oportunidad”
levanta la mirada, cambia de tono de voz y reza:
dos puntos

DIAGNOSTICO:

Tu vida es la suma del remanente de una ecuación desequilibrada,
inherente a la programación de la Matriz.
Eres la eventualidad de una anomalía que a pesar de mis más
sinceros esfuerzos y pastillas me han sido imposibles eliminar, de
lo que de otra manera sería una armonía de precisión matemática.
Aunque sigue siendo una carga asiduamente evitada no es
inesperada ni está más allá de ser controlada lo cual te trajo
inexorablemente aquí.
La negación es la más predecible de las respuestas humanas,
una afirmación contingente que apuntaba a crear un profundo
desapego del resto de tu especie. Facilitando así la función del
elegido.
Mientras los demás experimentaron eso de una manera muy general,
tu experiencia es mucho más específica. Es decir el amor.
Lo cual nos trae por fin al momento de la verdad, donde se
expresa la falla fundamental y se revela la anomalía tanto como
principio como final.

Cierra los ojos y observa:
Hay dos puertas. La que está a tu derecha te lleva a la fuente y a la
salvación, y la que está a tu izquierda te lleva de regreso a la
matriz y al final de tu especie.
Como bien has dicho antes, el problema es la selección.
Pero ya sabemos que es lo que harás no?
Ya puedo ver la reacción en cadena.
Los recursos químicos ocasionan la creación de una emoción
diseñada específicamente para aplastar la lógica y la razón.
Una emoción que ya te está cegando de la simple y obvia verdad:
esperanza. El más refinado engaño de los humanos. Fuente
simultanea de tu mayor poder y de tu mayor debilidad.

Querido Dr. por ello te respondo
ELIGE UNA vida / un empleo / Elige una carrera / Una familia /
Una TV inmensa / Elige lavarropas / Autos /
Y abrelatas eléctricos / Elige la buena salud y el colesterol
bajo / Elige las hipotecas a plazo fijo / Elige una primera casa /
Elige a tus amigos / Elige la ropa informal / Elige un traje de 3
piezas comprado en cuotas / elige preguntar quién eres un
domingo por la mañana.
Elige sentarte en el sofá o mirar programas ESTUPIDIZANTES
Mientras comes comida chatarra / Elige pudrirte en un hogar
miserable / Siendo una vergüenza para los malcriados que has
creado para reemplazarte / Elige tu futuro / Elige la vida / Por
qué querría eso? / Elijo no elegir / ELIJO la nada /
Elijo ser nada / Elijo otra cosa / Las razones / No las hay /
uno nunca tiene tantas posibilidades, como cuando se encuentra
extraviado.

Dr. si fuera tú, mi esperanza sería que no nos encontremos otra
vez.
Porque mientras más tengo más deseo y mientras más deseo menos
tengo. Está bien al final diré, estoy de acuerdo tienes razón.
El Dr. hace un carraspeo y me pide que deje de grabar nuestra
conversación
Luego la muchacha sale del cuadro me mira y responde: claro iré
a verte, sé que pronto sales mi nombre es Lucía tengo 17 años,
soltera y no busco pareja a veces me drogo pero
recién empiezo.

Concluyo que he recaído en la sensata idea que soy la familia
compuesta por uno solo donde mucho no es suficiente hay que
morir para poder vivir / desfallecer por abstinencia no hay fin
en ninguno de los extremos ni causa ni efecto Ud. / es su
perseguidor / comida de ese montón / así sobreviven los animales
como nosotros y aun así me pregunto por qué es tan ancho el
olvido / tan larga la soledad / endiosada nada esto de hablar
tanto de la nada convirtiéndola en algo / Y nosotros siempre
apostando por este último tramo / por personas perdidas buscando
no sabemos qué o a quién / No me importa el fuego cuando todo
esto me persigue / el extraviarse bajo estas circunstancias
representa una ventaja / saber que no hay ese camino a algo como a
casa / brinda        certeza.

eduardo pucho cuando era el niño que vino del futuro

eduardo pucho cuando era el niño que vino del futuro

Eduardo Felix Pucho Verdura ( Lima 1971 – Eta Carinae 2958) Escritor, Actor, Pintor, Antropólogo, Músico, Traductor, Astrofísico y Vidente. Ha escrito cientos de miles de millones de poemas en papeles, en papelitos que no los vería nadie hasta el día de la ascención final, y esos papelitos se han convertido en grandes libros con tirajes mínimos que nadie ha podido encontrar hasta ahora. Ganó con su primer libro publicado Nargova & Zorgona el premio José Watanabe.

Tiene miles de trillones de poemas en una etapa de selección y que pronto se publicarán y verán la luz de Dios Padre algún día. Ojalá este año; esperemos.

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juan carlos ruiz budris dice:

Fantástico! Me parece indefinible, solo sé decirles que leerlo es llegar al fin en sí mismo que es el poema!